Dejaos sorprender por la historia y la belleza de Milán en esta visita guiada por el Castillo Sforzesco y la Torre Blanca. Visitaremos dos de los monumentos más destacados del Parque Sempione.
Itinerario
La historia de Milán va mucho más allá de su imponente catedral. A la hora indicada nos encontraremos en la Trienal de Milán y daremos comienzo a una visita guiada por dos de los monumentos individuales imprescindibles del Parque Sempione: el Castillo Sforzesco y la Torre Branca. ¡Os encantará!
En primer lugar, nos acercaremos a la Torre Branca, un monumento construido en 1930 y que puede presumir de ser el tótem modernista de Milán. Esta torre, creada por el arquitecto Gio Ponti, cuenta con más de 108 metros de altura y una estructura de lo más peculiar con paredes de cristal. Subiremos a lo alto de la Torre Branca en apenas un minuto gracias a su moderno ascensor para disfrutar de unas espectaculares panorámicas de la ciudad, los Alpes y los Apeninos.
Tras admirar la vista desde la plataforma panorámica, bajaremos de nuevo al Parque Sempione y nos dirigiremos al Castillo Sforzesco. Mientras paseamos hasta la fortaleza milanesa, exploraremos los bonitos senderos de este parque urbano y aprenderemos algunas de sus curiosidades.
Al llegar al castillo, recorreremos sus emblemáticos espacios y patios exteriores: la Plaza de Armas, la Corte Ducal y el patio de la Rocchetta. Durante la visita, contemplaremos la imponente arquitectura de la fortaleza mientras descubrimos cómo Milán llegó a ser una de las ciudades más destacadas de Europa y nos sumergimos en las leyendas de las familias más poderosas de Italia.
Finalmente, tras dos horas de visita guiada, nos despediremos en el exterior del Castillo Sforzesco y daremos por concluido el recorrido.